Autor de los libros DesESTRÉSate, Ed. Alienta, 2010…y Zen Coaching, un nuevo método para potenciar tu vida profesional y personal, ed. Díaz de Santos, 2008.
CARRIL COACH
Los artículos y enlaces más interesantes sobre coaching, desarrollo profesional y crecimiento personal
sábado, mayo 26, 2012
¡Yo puedo conseguirlo!
Autor de los libros DesESTRÉSate, Ed. Alienta, 2010…y Zen Coaching, un nuevo método para potenciar tu vida profesional y personal, ed. Díaz de Santos, 2008.
miércoles, mayo 09, 2012
Expomanagement: una oportunidad para aprender y mejorar
Autor de los libros DesESTRÉSate, Ed. Alienta, 2010…y Zen Coaching, un nuevo método para potenciar tu vida profesional y personal, ed. Díaz de Santos, 2008.
lunes, abril 09, 2012
Tres claves para el éxito en la crisis

Si me conoces un poco, ya sabrás que una de mis pasiones es el cine. Y si aún no has visto la película “Azur y Asmar” te la recomiendo. Es la película favorita de mi hija pequeña Marta, y a mí también me fascina la explosiva imaginación de sus dibujos así como los mensajes profundos y poderosos que transmite.
En primer lugar, el protagonista crece con una visión clara de cual será su futuro deseado, y todas sus decisiones y acciones irán enfocados a cumplir con esa visión, que es la de liberar al hada de los Djinns y casarse con ella. Además, desde muy pequeño su niñera le ha repetido una y otra vez los peligros mortales y obstáculos que tendría que superar si desea alcanzar su visión: monstruos fantásticos, puertas asesinas, piratas, etc. Sin embargo, Azur no duda ni un momento. Una de mis frases favoritas de la película es cuando dice: “Ya conocíamos los obstáculos. Lo único que hacen es aumentar mi determinación”.
Tenemos mucho que aprender de esta frase en estos momentos de crisis brutal. Los obstáculos no deben detenernos ni hundirnos ni tampoco servirnos de excusa, sino al contrario: aumentar nuestra creatividad y determinación en alcanzar nuestros objetivos.
La tercera lección de la película es cuando Azur tiene que decidir entre dos puertas, la última prueba hasta llegar al Hada que desea liberar. Son dos puertas idénticas de negra oscuridad, que transmiten inquietud y miedo. Tiene que elegir una, y de su elección depende el éxito o el fracaso de su misión. Su vida entera depende de una decisión. Una puerta le llevará al Hada, y la otra a las tinieblas eternas. Es una decisión crítica.
Muchas veces nosotros nos encontramos en dilemas como éste, pensando que cualquier opción nos llevará a las profundas tinieblas del sufrimiento. Sin embargo, igual que en la película, ninguna de las puertas es tan oscura ni tan negativa como aparenta. De hecho, las dos puertas llevan al mismo lugar. Es el Hada quien decide si el que ha entrado es enviado a las tinieblas o es el elegido para liberarla.
En nuestra vida es lo mismo. Todas las puertas que elegimos nos llevan al mismo sitio: a una experiencia que nos servirá para aprender y crecer. Esto es lo verdaderamente importante y no si esa experiencia resulta dolorosa o placentera. No es fácil tomar conciencia de esta realidad, pero supone un antes y un después para quien logra tener esta perspectiva de la vida.
Tener una Visión clara y motivadora, determinación ante los obstáculos y tomar decisiones que nos dan miedo son tres claves fundamentales para nuestra vida personal y profesional, tan mágicas y poderosas como la película.
JAVIER CARRIL. Coach. Visita mi web: http://www.zencoaching.es/
Autor de los libros DesESTRÉSate, Ed. Alienta, 2010…y Zen Coaching, un nuevo método para potenciar tu vida profesional y personal, ed. Díaz de Santos, 2008.
jueves, marzo 15, 2012
Sólo podremos avanzar si paramos
El pasado viernes 9 de marzo fui a La Coruña a impartir una conferencia sobre “Zen Coaching”, dentro del I Leadership Forum de Galicia. La experiencia fue interesante y estimulante. Además de saborear la maravillosa gastronomía gallega y disfrutar de un día espectacular con un sol radiante, disfruté realmente dando la conferencia.
Lo cierto es que el día anterior, Rosa, mi socia de Execoach, me escribió un mensaje diciéndome: “¡Disfruta de tu conferencia!” Y me ayudó a tomar conciencia de lo importante que era esto. De hecho, era lo más importante, porque si disfrutaba de la conferencia, estaba seguro de que la audiencia iba a disfrutarla también.
El congreso estaba impecablemente organizado, con Alicia Orriols como estupenda coordinadora del evento. Y tuve el honor de tener como compañeros ponentes a personalidades del mundo del liderazgo y coaching como Sir John Whitmore, uno de los indiscutibles padres del coaching.
Los puntos esenciales de mi conferencia fueron la necesidad de salir de nuestra zona de confort y atrevernos a plantearnos metas gigantes y desafiantes, al mismo tiempo que permanecemos el máximo tiempo posible en el “Aquí y ahora”, aceptando con serenidad lo que nos sucede en cada momento de la vida. El equilibrio entre alcanzar objetivos y disfrutar del presente, el balance entre avanzar y parar, son el eje clave del Zen Coaching.
Porque como muy bien dijo una persona de la audiencia, “Sólo podemos avanzar en nuestra vida si nos paramos frecuentemente”. Y parar no sólo significa reflexionar sobre nuestra vida, nuestras prioridades y nuestro ser. Significa limpiar la mente y resetearla intentando vaciarla, aunque sólo sea por un minuto, de nuestros pensamientos a través de técnicas como la meditación.
El coaching nos ofrece las claves para avanzar en nuestros objetivos, mientras el zen nos hace parar para conectar constantemente con el momento presente. No debemos olvidar trabajar en ambas direcciones, aparentemente contradictorias. Pero ¿Acaso el mundo en el que vivimos no es contradictorio?
JAVIER CARRIL. Coach. Visita mi web: http://www.zencoaching.es/
Autor de los libros DesESTRÉSate, Ed. Alienta, 2010…y Zen Coaching, un nuevo método para potenciar tu vida profesional y personal, ed. Díaz de Santos, 2008.
martes, febrero 21, 2012
¡La vida es bella!
Este sábado volví a ver la película de Roberto Benigni “La vida es bella”, esta vez con mis hijas. ¡Qué maravillosa y profunda película! ¡Qué lección magistral y qué aprendizaje para mis hijas, que disfrutaron, rieron…y también lloraron! ¡Y qué aprendizaje para mí, que cada vez que la veo me emociono y extraigo energía para intentar imitar, aunque sea en un 1%, al protagonista de la película.
Benigni logró una obra de arte con este filme, y podemos aprender muchas lecciones de él. La primera, nuestra capacidad para hacer de nuestra vida una obra maestra, igual que un pintor o un escultor. Y contribuir a que también lo sea para los demás.
Y eso, independientemente de lo que suceda en nuestra vida. Si maravillosa y mágica es la primera parte, donde el protagonista desarrolla toda su creatividad e imaginación para conquistar a la mujer de la que se ha enamorado, igual de emocionante es la segunda parte, donde el padre tiene que gestionar el brusco cambio que sufre su vida y la de su familia, como consecuencia de ser recluidos en un campo de concentración nazi.
Todos deberíamos aprender a ver la magia implícita en cada momento de la vida. Todos deberíamos aprender a enfocarnos en lo positivo, incluso en los momentos más dramáticos y crueles, y todos deberíamos crear un poquito de magia a nuestro alrededor, en lugar de tanto negativismo y resentimiento.
Viendo la película podríamos concluir que la vida no sólo es bella, sino también atroz y trágica. Sin embargo, contando con esta inevitable dualidad, lo más importante es que nosotros debemos hacer bella la vida con nuestra actitud y con nuestro comportamiento, basado en la fe inquebrantable en los valores universales que defiende la película: amor, honestidad, coraje, generosidad, pasión, belleza e imaginación.
Esta es una película que deberían ver, no una sino varias veces, todas las personas que se quejan a diario de su trabajo o de su vida. Deberían verla todos los directivos que dirigen equipos y quieren mantener su ilusión, debería ser de visión obligatoria en los cursos en empresas sobre Gestión del cambio y Motivación.
No creo que tarde mucho tiempo en volver a verla, porque aún me parece que esconde secretos profundos sobre el alma humana. ¡Y yo tengo tanto que aprender!
JAVIER CARRIL. Coach. Visita mi web: http://www.zencoaching.es/
Autor de los libros DesESTRÉSate, Ed. Alienta, 2010…y Zen Coaching, un nuevo método para potenciar tu vida profesional y personal, ed. Díaz de Santos, 2008.
viernes, febrero 03, 2012
Capacidad de influencia
Esta mañana me he levantado y le he dicho a mi mujer: “Hoy me siento fenomenal”. Ella se ha sorprendido y reido, y luego ha ido a contarle mi repentina frase a mis hijas. La mayor, de 13 años, ha dicho más o menos que estaba loco J, y la mediana ha dicho: “¡Qué espontáneo!”
También, en el último mes, he vivido un par de sorprendentes experiencias relacionadas con el lenguaje que usamos con los demás. Una persona con la que había estado reunido me dijo, un mes después de nuestra reunión, en un momento muy duro que estaba pasando: “No se me olvida lo que me dijiste hace un mes cuando nos vimos. Dijiste: Confío en ti.”
Otra amiga con la que comí dos meses atrás me recordó una frase que le escribí en un e-mail que la envié después de nuestra comida, y que le había ayudado muchísimo en los momentos críticos que estaba soportando. Y la frase que escribí fue: “Nada ni nadie puede contigo”. Sinceramente, yo no recordaba ninguna de estas dos frases, y me sorprendió muchísimo el efecto tan positivo que habían provocado en estas dos personas.
No sabemos hasta qué punto influenciamos en la vida de los demás con nuestro estado de ánimo y con nuestras palabras, especialmente de nuestro entorno más cercano. No, no somos conscientes.
Tenemos un poder enorme, que podemos dirigir hacia lo positivo o hacia lo negativo. ¿No has notado que cuando estás de mal humor, irascible o triste, provocas algo similar en el resto de personas que te rodean? ¿Y al contrario? Seguro que cuando estás eufórico y pletórico te expresas con un lenguaje más positivo, y transmites esa positividad a los demás, que se benefician de esa energía.
Somos seres racionales, pero lo que nos mueve de verdad son las emociones, no las razones. Una de las cosas que más orgulloso me hace sentir es que siempre he conseguido hacer reir a mis hijas.
¿Cómo quieres ser recordado? ¿Cómo una persona negativa y tóxica? ¿O como alguien que proyecta y transmite emociones positivas de entusiasmo y alegría?
Entonces debes empezar ahora mismo a observar cual es tu comportamiento más frecuente, en especial con las personas a las que más quieres, tu familia. Y también en tu entorno laboral, con las personas con las que más interactúas (tu equipo, tus colegas o tu jefe).
Nuestro estado de ánimo y las palabras con las que nos expresamos son una fuente gigantesca de influencia sobre los demás. Cuida mucho estas dos preciosas herramientas de las que dispones.
JAVIER CARRIL. Coach. Visita mi web: http://www.zencoaching.es/
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martes, enero 17, 2012
El peligro de la autocomplacencia
Hace unos días leí una entrevista a Amy Chua, escritora del polémico libro “Madre Tigre, Hijos leones”. Es doctora en derecho por Harvard y catedrática en la Universidad de Yale. Es decir, no es una persona cualquiera. Me llamó la atención sus reflexiones sobre las diferencias en la educación de los hijos en Occidente y en China, además del declive de nuestra sociedad occidental.
Según Amy, en Occidente somos demasiado permisivos, damos demasiadas concesiones en la educación de los hijos, les damos de todo (es verdad) y los hijos son como unas máquinas insaciables de pedir y pedir. Nunca están satisfechos. De hecho, según Amy, los niños occidentales no son más felices que los niños chinos, aunque estos estén sometidos a una disciplina mucho más estricta. Además de no ganarles a los chinos en economía, ahora resulta que tampoco les ganamos en felicidad.
Esto está relacionado con la segunda reflexión: Occidente está en declive, por nuestra autocomplacencia, falta de esfuerzo y de disciplina. Tiene bastante que ver, según mi punto de vista, con la obsesión occidental por la búsqueda de la felicidad. Algo absurdo e imposible, y que a la larga provoca un resentimiento y un desencanto difícil de superar. Nos hemos centrado tanto en las últimas décadas en querer ser felices, que nos hemos olvidado del valor del esfuerzo y de la disciplina.
Por el contrario, los chinos nos están comiendo el terreno y en pocos años se convertirán en la primera potencia mundial. Y encima, lo saben. Según la escritora, los chinos opinan que los europeos nos hemos acostumbrado demasiado al estado de bienestar, somos perezosos y no hemos reaccionado.
Da que pensar, ¿No? La verdad es que si atendemos a la gran crisis que estamos sufriendo los europeos, tienen mucho sentido estas reflexiones. En general, los europeos estamos todavía en los algodones de una vida demasiado placentera.
Te invito a que te hagas una reflexión personal sobre ti mismo: ¿Realmente estás adormecido? ¿Estás demasiado cómodo en tu trabajo o en tu vida? ¿Gastas más de lo necesario (el último smartphone, el último modelo de coche, etc.)? ¿Te falta autodisciplina en tu vida? ¿Tienes una actitud de alerta para anticiparte a los cambios que van a llegar sí o sí en los próximos años?
Ayer mismo viví la fuerza de este veneno en una sesión de coaching de equipo en una empresa: autocomplacencia, falta de autocrítica y mediocridad. El equipo con el que estaba trabajando me dijo que ya funcionaban bien y que no querían cambiar, a pesar de las evidentes señales que les daba yo de que necesitaban mejorar.
Si no nos despertamos, nos despertarán a tortazos.
JAVIER CARRIL. Coach. Visita mi web: http://www.zencoaching.es/
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